La Evaluación y el Psicodiagnóstico son claves para conocer mejor lo que nos sucede y empezar un proceso terapéutico más acertado. A través de entrevistas, pruebas psicológicas y observaciones clínicas, podemos comprender mejor el origen de ciertos síntomas o malestares. Esta fase es fundamental para ofrecer un acompañamiento psicológico adaptado a cada persona, ya que permite identificar patrones, necesidades emocionales y posibles diagnósticos clínicos. En mi práctica, realizo evaluaciones rigurosas y humanas, buscando siempre generar un espacio de confianza, comprensión y claridad sobre el camino a seguir.