La entrevista con el paciente uno de los aspectos que se deben evaluar en la entrevista es el cocimiento que tiene el paciente sobre su enfermedad y tratamiento. Este es un punto que puede pasar fácilmente desapercibido pero que cobra una importancia especial cuando hay desajustes entre lo que el paciente desea saber y lo que su entorno considera que es adecuado que sepa y, por tanto, la información que le proporciona (“Conspiración de silencio”).

Estrés y ansiedad:
El estrés es un proceso que se desencadena cuando una persona se enfrenta a las demandas de una situación importante que excede de algún modo sus recursos habituales. Pero también hay personas que viven de forma positiva algunas situaciones estresantes, porque no las perciben tanto como amenazas sino como oportunidades de cambiar, crecer personalmente, mejorar a nivel laboral, etc.
La ansiedad, por su parte, es experimentada siempre como una emoción desagradable, caracterizada por preocupación, miedo, tensión, inseguridad… La ansiedad, además de ser una reacción emocional puntual (ansiedad-estado), puede ser también en algunas personas un rasgo estable de su personalidad, lo que implica una tendencia a percibir diversos tipos de situaciones como peligrosas y a reaccionar de forma ansiosa.
Evaluación de aspectos implicados en el estrés:
Ante un paciente con quejas relacionadas con el estrés, sería importante evaluar:
- Fuentes de estrés: Un paciente puede referir que se siente estresado por un determinado acontecimiento, pero siempre será importante evaluar si hay otras situaciones que también puedan estar contribuyendo a su queja.
- Efectos inmediatos del estrés: emociones, reacciones fisiológicas, pensamientos…
- Respuestas de afrontamiento: lo que hacen las personas para afrontar o manejar las demandas del entorno.
- Consecuencias nocivas del estrés a largo plazo: alteraciones psicológicas, sociales o de salud física relacionadas con el mantenimiento de una situación estresante.
- Aspectos de personalidad y disposicionales relacionados con la tendencia a las respuestas de ansiedad y estrés.
Estos aspectos se pueden evaluar mediante entrevista, pero también contamos con múltiples medidas de autoinforme que nos pueden ayudar en esta tarea.
Evaluación psicológica en dolor crónico:
Métodos e instrumentos de evaluación de un paciente que padece un dolor cónico:
- La entrevista con el paciente y, cuando sea posible, con sus cuidadores o familiares más próximos, permite obtener gran cantidad de información. Lo más adecuado es centrarse en evaluar el dolor en sí, las circunstancias en que se originó, los tratamientos que haya podido seguir anteriormente el paciente y sus resultados o el motivo de abandono, así como sobre las características del dolor en el momento presente. Este método es fundamental tanto para el estrés, ansiedad y dolor crónico.
- Diario de dolor. Se trata de un tipo de autorregistro en el que se le pide al paciente que anote determinados datos acerca del dolor. Los elementos incluidos en el autorregistro variarán en función de los objetivos, la capacidad o disponibilidad de la persona para rellenarlo, entre otros factores. Algunos autores (Turk y Burwinkle, 2005) informan de la disponibilidad de dispositivos electrónicos que facilitan la recogida de datos aunque pueden resultar caros y es necesario que el paciente aprenda a usarlos adecuadamente.
- Dibujo de dolor. Son dibujos de la figura humana que facilitan que el paciente indique en qué zonas siente el dolor. Este instrumento se puede utilizar tanto con adultos como con niños.
Escalas:
- Escalas para la evaluación de la intensidad subjetiva del dolor. 3 tipos: Escalas categoriales: son listados de adjetivos ordenados de forma creciente o decreciente. Su dolor es: Extremadamente débil (1). Muy débil (2) …… Muy intenso (12). Extremadamente intenso (13). Escalas numéricas: se le pide al paciente que elija un número en una escala del 0 al 100 o del 0 al 10, desde la ausencia de dolor hasta el peor dolor posible. Escalas analógico-visuales: se presenta al paciente una línea horizontal en cuyos extremos aparece escrito «ningún dolor» y «el peor dolor posible» (o frases similares), de forma que tiene que hacer una marca donde considere que se sitúa su dolor. Como resultado, obtendremos información sobre el grado de dolor.
Cuestionarios:
- Cuestionarios. Autoinformes más extensos que pretenden recoger información sobre diferentes aspectos relacionados con el dolor. Algunos de los más utilizados son: Inventario de depresión de Beck II (BDI-II; Beck, Steer y Brown, 1996); Cuestionario de Conductas de Dolor (validación española por Cano, F., 2000); Inventario Breve del Dolor (adaptación española de Badia et al., 2003); entre otros.
- Dolor en niños. Los niños pueden mostrar más dificultades que los adultos a la hora de evaluar su dolor y poder transmitirlo a terceros. Se sugiere más que nunca utilizar más de un instrumento, con el fin de recoger una información fiable. Algunos de los instrumentos para su utilización con niños y adolescentes son el termómetro del dolor o Cuestionario de afrontamiento del dolor (Goodman, 1998).
Bibliografía:
- Sandin, B. y Chorot, P. (2003). Cuestionario de afrontamiento del estrés, ansiedad y dolor crónico. (CAE): desarrollo y validación preliminar. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 8, 39-54.
- Sandín, B. (2008). El estrés, ansiedad y dolor crónico. En A. Belloch, B. Sandín y F. Ramos (Eds.), Manual de psicopatología. Edición revisada. Volumen II (pp. 3-42). Madrid: McGrawHill.
- Amigo, I. (2013). Dolor crónico. En I. Amigo, Manual de Psicología de la Salud Madrid: Pirámide (edición digital).
- Andréu, Y., Galdón, M. J., Dura, E., Ferrando, M., Pascual, J. y Poveda, R. (2006). An examination of the psycometric structure of the Multidimensional Pain Inventory in temporomandibular disorder patients: A confirmatory factor analysis. Head & Face Medicine, 2, 48.
Interesante ya que la sociedad vive directamente con estrés y ansiedad …..