La evaluación es el proceso que articula toda intervención psicológica. Es necesario evaluar antes, durante y después de cualquier terapia. En primer lugar, para conocer el motivo de consulta y los aspectos del comportamiento (en sentido amplio) del paciente/cliente. Durante la intervención, comprobar si hemos orientado bien el tratamiento e introducir los cambios oportunos para asegurar la consecución de los resultados deseados. Y tras la terapia, para comprobar que los cambios producidos se mantienen en el tiempo. Estos serían los principales aspectos para asentar las técnicas de evaluación.
Las principales técnicas de evaluación basadas en la recogida de información, son:
- Entrevista. Es la técnica más empleada. Es la estrategia básica que dirige y articula todo el proceso de evaluación en casi todos los casos.
- Observación. Consiste en observar el comportamiento de una persona o varias y registrar todo aquello que se considere de interés en función de los objetivos de cada caso. Su empleo en situaciones análogas, creadas en consulta, es de gran interés, especialmente cuando se trabaja con niños.
- Cuestionarios, inventarios y escalas. Permiten identificar pautas de comportamiento, emociones o pensamientos que pueden resultar problemáticos para el paciente.
- Autorregistros. Permiten identificar conductas problemáticas, determinar su topografía y sus antecedentes y consecuentes. Requieren que el paciente observe su propia conducta, pensamientos o emociones.
- Pruebas neuropsicológicas. Evalúan habilidades o capacidades que tienen que ver con procesos mentales como la memoria, la planificación, la atención, etc.
- Técnicas psicofisiológicas. Miden funciones fisiológicas que se ven influidas por aspectos psicológicos, tales como la sudoración, la tasa cardiaca o la contracción muscular.
- Técnicas subjetivas. Pretender recoger información sobre la visión subjetiva y los significados personales que las personas otorgan de forma individual a su entorno y a sí mismos.
- Técnicas proyectivas. Dirigidas a revelar aspectos inconscientes de la conducta o la estructura de personalidad de los evaluados.
La entrevista clínica:
La entrevista es la principal herramienta de trabajo del psicólogo clínico, pues a través de ella se lleva a cabo gran parte de la evaluación y también de la intervención. Siguiendo a Roncero y García-Soriano (2012), los elementos esenciales de la entrevista (como técnicas de evaluación) serían: la comunicación, la interacción y el objetivo.
La entrevista es una conversación entre dos o más individuos, en la que el entrevistador pregunta con un objetivo preestablecido. Cobran importancia tanto los elementos verbales como los no verbales. La entrevista es un proceso bidireccional, en que el entrevistador y entrevistado se influyen mutuamente.
La finalidad de la entrevista es obtener determinada información del entrevistado, con la intención de ofrecerle posteriormente la ayuda que demanda. Por ello, requiere cierta espontaneidad y libertad, de manera que se pueda ir adaptando a diferentes cuestiones o circunstancias que aparezcan durante su curso (por ejemplo, si el paciente empieza a llorar cuando habla de un tema, no sería adecuado pasar a la siguiente cuestión como si nada).
La entrevista con niños y adolescentes:
Para empezar, generalmente no han sido ellos quienes han solicitado la ayuda. Muchas veces ni siquiera son conscientes de que presentan un problema, sino que la demanda ha surgido de sus padres, profesores, médico, etc. Cuando tratamos con niños y adolescentes, resulta esencial obtener información de distintos ámbitos de su entorno, para lo que es necesario obtener la colaboración de padres, cuidadores, profesores y/u otros profesionales. Esto es debido porque muchas veces los niños no son unos informadores muy fiables.
Habitualmente, los clínicos mantienen una entrevista con los padres antes de reunirse con el menor. Lo ideal es entrevistar a ambos progenitores, de forma conjunta si es posible (podremos observar la interacción), o por separado si la pareja se ha roto.
Una entrevista familiar, en la que esté incluido el menor, también aportaría gran cantidad de datos relevantes. En la entrevista con los padres es esencial transmitirles su responsabilidad (que no culpa) en el proceso de evaluación y cambio. Es primordial en psicología esta técnica de evaluación.
La entrevista con menores requiere conocimientos específicos de psicología evolutiva puesto que hay trastornos específicos de la infancia y trastornos que, aunque no son específicos, se presentan de forma diferente durante este tramo de edad.
Es conveniente que las preguntas sean cortas y sencillas, sin incluir demasiados elementos que puedan confundirles y entorpecer la respuesta. Es preferible, en general, formular preguntas abiertas, ya que los niños son especialmente sensibles a la sugestión y pueden responder en el sentido que se ha hecho la pregunta solo por complacer al adulto. En este sentido, es siempre importante asegurarse de que nos han entendido y que no están contestando al azar.
Acabar la entrevista de forma positiva es incluso más importante con los niños y adolescentes que con los adultos. Esto se puede lograr, en función de la edad e intereses del menor, mediante unos minutos de juego, retomar el tema de alguna de sus aficiones o planes próximos que nos haya referido anteriormente o centrando la conversación en sus puntos fuertes o habilidades.
Pruebas neuropsicológicas:
- Cuestionarios cerrados. En ellos se plantean una serie de preguntas con varias opciones de respuesta. Pueden presentarse de distintas formas: verdadero o falso, opción múltiple, escala Likert… No existe una respuesta correcta, sino que la persona que los realiza debe marcar la opción que más se adecúa con lo que ella piensa o siente. Sirven para evaluar principalmente cuestiones emocionales y conductuales.
- Entrevistas. se consideran pruebas cualitativas. Lo más habitual es que un profesional de la psicología entrevista a una persona y, a partir de la conversación, detecte problemas y extraiga una serie de conclusiones. Suele ser una de las pruebas neuropsicológicas más eficaces para realizar en primer lugar.
- Test de CI. Se utilizan para medir el cociente intelectual de una persona.
