0
(0)

En este tema se mostrarán los diferentes factores que influyen en la relación terapéutica, como la empatía, la cordialidad o la calidez. Y finalizaremos revisando los aspectos más relevantes sobre el rol del terapeuta durante el trabajo con el paciente; por ejemplo, directivo o no directivo, según el tipo de paciente, la problemática o el momento de la intervención.



Características que facilitan la relación terapéutica:

En primer lugar, es importante indicar que quienes que ejerzan la profesión de psicoterapeuta deben tener una formación adecuada para ello, siendo en este aspecto muy importante la formación continuada y la supervisión de los casos por otros profesionales. De esta forma, garantizamos la mejor atención para la salud mental de las personas.

Respecto a las características personales de quienes eligen la profesión de psicoterapeuta, una investigación diferencia entre motivaciones funcionales y disfuncionales. Las primeras permiten un buen desempeño de la profesión, mientras que las segundas interfieren de forma negativa.

Motivaciones FuncionalesMotivaciones Disfuncionales
– Tolerancia a la intimidad

– No sentirse incómodo en posiciones de responsabilidad (confortable con el poder, sin llegar a la omnipotencia)

– Sentido del humor (capacidad de reír empleada como recurso terapéutico)

– Curiosidad (interés natural por las personas)

– Capacidad de escucha, de conversación, de empatía y de comprensión, de conocer y aceptar las propias emociones pudiendo tolerar y facilitar la expresión emocional del cliente (discernimiento emocional)

– Capacidad introspectiva (facilita la autoexploración de los clientes)

– Tolerancia a la ambigüedad (soportar lo desconocido, las respuestas parciales y las explicaciones incompletas)

– Capacidad de autonegación de las gratificaciones personales (que permita centrarse en las necesidades del cliente)

– Actitud no crítica (capacidad de cariño y paciencia)
– Búsqueda de la «autocuración»

– Aflicción emocional

– Posición de ayudar a otros a superar las propias cuestiones no superadas (manejo vicario)

– Soledad o asilamiento

– Búsqueda de satisfacción de las necesidades propias de contacto e intimidad

– Deseo de poder (necesidad de controlar e influir)

– Necesidad de amor y oportunidad para expresas las propias actitudes de rebelión o confrontación contra la autoridad (rebelión vicaria)
Motivaciones Funcionales/Disfuncionales

Factores que facilitan la relación terapéutica:

A continuación, presento algunas actitudes y características del terapeuta que optimizan la relación terapéutica:

  • Empatía. Entendida como la capacidad perceptiva: la capacidad para entender los sentimientos del otro (Bárez, 2016). El psicólogo ha de ser capaz de ser empático: mantener un contacto emocional cercano, mostrándose capaz de activar determinados recursos, verbales y no verbales, para transmitir que empatiza con él.
  • Autenticidad, sinceridad, honestidad, y ser capaz de mostrar un alto grado de naturalidad y espontaneidad que sean coherentes con la situación, sin que parezca forzado.
  • Cordialidad. Implica expresar interés y aprecio por el paciente de forma verbal o no verbal. También implica saber expresar ánimo y aprobación cuando sea oportuno.
  • Calidez. Muy relacionado con la cordialidad, ser capaz de mostrar calidez implica la afectividad en el trato, o trato amable, y la buena predisposición para hacer que el paciente se sienta acogido y escuchado.
  • Motivaciones constructivas y positivas, interés por las personas y su bienestar. Búsqueda del beneficio del paciente, y respeto por sus iniciativas.

Competencias específicas del terapeuta:

Se pueden citar las siguientes:

  • Capacidad para integrar conocimientos teóricos, metodológicos y técnicos; así como para registrar los últimos desarrollos de la disciplina y ajustarlos a los requerimientos y circunstancias de cada caso.
  • Capacidad para planificar los tratamientos. usar los conocimientos técnicos y metodológicos para extraer la información útil, organizarla e integrarla en un plan de trabajo; plantear objetivos alcanzables y priorizarlos para resolver las demandas del paciente.
  • Emitir juicios clínicos. Ser capaz de integrar las vivencias, el contexto y la problemática del paciente.
  • Dar instrucciones. Es la habilidad de proporcionar información y retroalimentación, saber trasladar la información estructurada, así como delimitar las tareas.
  • Capacidad de resolución de problemas. Entendida como la eficacia y agilidad para dar soluciones a problemas detectados.
  • Habilidades de redacción de informes. Es la capacidad para analizar, sintetizar y organizar contenidos, describir instrumentos y facilitar la comprensión de los datos y la información aportada.
  • Adhesión a los principios éticos de la profesión. Cumplimiento de los principios éticos y profesionales establecidos en el código deontológico.
  • Detección de posibles abandonos de la terapia por parte del paciente. Una parte importante del trabajo del psicólogo será identificar aquellos elementos generadores de problemas, y así evitar posibles abandonos terapéuticos.

Bibliografía:

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Sígueme en los medios sociales!

Sáenz Castaño Jagoba

Graduado en Psicología, Master en Psicología Forense, Master en Psicología General Sanitaria

Deja un comentario