Descripción de la actividad
Con esta actividad se pretende conseguir la elaboración de un plan de tratamiento neuropsicológico en niños con trastornos del neurodesarrollo teniendo en cuenta los déficits y las necesidades del paciente.
Objetivos: elaborar un plan de intervención o tratamiento que debe incluir:
- Áreas a trabajar.
- Objetivos de la intervención.
- Estrategias y técnicas propuestas.
- Intervención con la familia
Caso ficticio de un niño de 11 años, que cursa 5º de Primaria.
Primer hijo nacido a las 42 semanas mediante cesárea. Apgar 9/10. Sepsis neonatal precoz y bronconeumonía que precisó ingreso en UCI.
Desarrollo psicomotor: gateo a los 8 meses, deambulación a los 16 meses. Primeros bisílabos a los 12 meses. Alergia al huevo. Dermatitis atópica. A los 30 meses: Convulsión febril.
Detectan a los 2 años y medio retraso en el lenguaje. Se diagnostica a los 6 años de trastorno específico del lenguaje tipo disfasia mixta. En 2010 se diagnostica de trastorno del desarrollo socio-comunicativo y pauta de tratamiento con Concerta y Somazina.
Es visto por primera vez en nuestro servicio para valoración y posibilidad de tratamiento. Los padres refieren dificultades de integración y del lenguaje. Inicia un programa de tratamiento en nuestro servicio realizando una sesión de logopedia y una de neuropsicología semanales. Se lleva a cabo al inicio del tratamiento valoración desde todas las áreas.
Anamnesis (Historia Clínica)
Niño de 11 años que actualmente cursa 5º de primaria, presenta complicaciones posparto: sepsis neonatal precoz y bronconeumonía. Comienza a expresar los primeros bisílabos a los 12 meses, lo que le desemboca en un retraso en el lenguaje a los 2 años y medio. Se diagnostica a los 6 años de trastorno específico del lenguaje tipo disfasia mixta. En 2010 se le diagnostica trastorno desarrollo socio-comunicativo debido a que su lenguaje no se ajusta a las diferentes situaciones de la vida diaria: A nivel psicolingüístico, presenta severos problemas en la planificación, estructuración y expresión del discurso, evidentes en la dificultad para introducir y mantener un tema y en la secuenciación de sucesos; déficit en los procesos atencionales complejos (atención selectiva y alternante); presenta impulsividad; presenta dificultades en aprendizaje y memoria con presencia de intrusiones, por lo que sus déficits se relacionan con los procesos de evocación; etc.
Valoración de las áreas a trabajar
- A nivel neurológico no se objetivan déficits motores. Paciente con buen nivel de conciencia, colaborador. Ginecomastia prepuberal simétrica. Pruebas cerebelosas normales. Reflejos osteotendinosos presentes y simétricos. Equilibrio normal. Marcha normal. No limitaciones articulares.
- A nivel psicopatológico se muestra participativo y colaborador durante la exploración. Mantiene buen contacto ocular. Se observan signos de labilidad (inestabilidad emocional y baja tolerancia a la frustración) de carácter leve. Se suele relacionar poco, le cuesta interactuar con los demás y tiende a aislarse. Presenta dificultad para conciliar el sueño.
- A nivel cognitivo sus capacidades intelectuales se encuentran alteradas a nivel general, tanto en sus destrezas verbales como manipulativas, si bien, estas últimas son ligeramente mejores que las verbales. Las capacidades verbales, razonamiento perceptivo, memoria de trabajo y velocidad perceptiva se encuentran significativamente por debajo de la media, presentando un CI bajo.
- A nivel psicolingüístico presenta severos problemas en la planificación, estructuración y expresión del discurso, evidentes en la dificultad para introducir y mantener un tema y en la secuenciación de sucesos. Presenta dificultades de acceso al léxico y, en ocasiones, parafasias verbales. No responde bien a la ironía ni a los dobles sentidos. La comprensión lectora y oral de textos está severamente afectada, con tendencia a la literalidad, mostrando dificultades para hacer inferencias. Los errores de selección fonológica en las palabras con ortografía arbitraria dan muestra de la deficitaria representación correcta de la forma de las palabras. La escritura narrativa desencadena gran frustración en el niño.
Valoración del área funcional
A nivel funcional necesita ayuda de una persona para la realización de algunas de las tareas básicas, en ocasiones mínima ayuda en actividades como el vestido/desvestido, para colocar de manera correcta las prendas de vestir, además de con el abrochado de botones y cordones. En relación al juego muestra muy poca iniciativa, no es capaz de iniciar o inventar ninguno. En cuanto a la alimentación necesita ayuda para el pelado de algunas frutas y la preparación de todas las comidas Necesita ayuda en la preparación de la mochila y para ordenar su habitación. Tiene algunos amigos en el barrio con los que juega esporádicamente.
El prefiere juegos en solitario, ver la tele o estar con el ordenador. tiene muy poca estabilidad a nivel de muñeca y esto provoca que no la pueda estabilizar de manera correcta para sujetar diferentes objetos como el lápiz o la tijera. Presenta apraxia ideatoria y constructiva. Por último, se puede observar en el niño problemas de anticipación, planificación y secuenciación motora tanto a nivel grueso como fino. Esto provoca dificultades para realizar actividades que impliquen coordinación bimanual y movimientos secuenciados como correr o subir y bajar escaleras.
Intervención de las áreas a trabajar
Una vez analizadas cuales son los diferentes problemas que presenta el niño en las áreas cognitivas, conductuales, funcionales y psicolingüísticas, el sujeto necesita una intervención multidisciplinar de los siguientes profesionales: logopeda (para mejorar el nivel expresivo y comunicativo), fisioterapeuta (para corregir el retraso físico y motor) y psicólogo (necesario trabajar la autonomía del niño como su nivel cognitivo-conductual).
Las técnicas propuestas a continuación sirven para mejorar los resultados del niño tanto a corto plazo como a largo plazo:
- A corto plazo: mejorar la comprensión lingüística (estimulando la estructura emisor, mensaje y receptor), con técnicas como el trabajo con secuencias temporales, a través del uso de viñetas que permite tanto la ordenación de la temporalidad como el trabajo con el léxico en función de las necesidades del menor. Usar cuentos y dictados para favorecer la comprensión oral y escrita. Mejorar la relación del menor con el entrono a través del uso de verbos relacionados con los sentidos. Una técnica basada en el sentido del olfato puede ser la siguiente: exponer a diferentes olores al sujeto para después describir el olor que percibe al psicólogo.
- A largo plazo: trabajar el autocontrol del menor, para suprimir rabietas o conductas problemáticas. Empleo de actividades metalingüísticas (ej.: adivinar cuantas letras y sílabas tienen las diferentes palabras o hacer frases largas y cortas). Mejorar la estructuración gramatical y agilizar el tiempo de evocación a la hora de estructurar enunciados. Exponer al niño a hacer inferencias, comprensión de la ironía y doble sentido, en diferentes situaciones de la vida diaria acordes a su edad.
La intervención se llevará a cabo fuera de la escuela tres veces por semana con duración de una hora y media hora por sesión durante 4 meses, con el objetivo de cooperar con las actividades reforzadas con los diferentes profesionales, así como con la familia. Haciendo la intervención fuera del colegio se consigue que el menor aprenda diferentes habilidades y con ello que pueda extrapolarlas al medio en el que se mueve como en el aula, con sus amigos, con la familia, etc.
Según avance la progresión del niño se acortará o prolongará la duración de las sesiones.
Intervención con la familia
La colaboración familiar supone dar apoyo al niño y por parte del psicólogo asesorarles para que actúen de la mejor forma posible para el desarrollo del menor. La colaboración familiar supone una condición necesaria para extrapolar los aprendizajes llevados a cabo en consulta al medio habitual del menor.
A medida que vaya transcurriendo la intervención, se debe informar a los padres de los logros conseguidos, donde la familia debe reforzar los logros personales del menor, proporcionarle modelos lingüísticos adecuados y evitar conductas de sobreprotección y/o rechazo.
El psicólogo (aparte del apoyo psicológico necesario tanto al menor como a los familiares) les dará unas pautas donde se expliquen diferentes técnicas para que se puedan implantar en el hogar, y así facilitar la autonomía del menor. Haciendo saber en todo momento a los familiares que cuentan con la mano de un profesional.
Bibliografía:
- Bruna, O., Roig, T., Puyuelo, M., Junqué, C. y Ruano, A. (2011). Rehabilitación neuropsicológica. Intervención y práctica clínica. Barcelona: Elsevier Masson.
- Kolb, B.y Whishaw, I.Q. (2009). Neuropsicología humana. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
- Semrud-Clikeman, M. y Teeter Ellison, P. A. (2011). Neuropsicología infantil. Evaluación e intervención en los trastornos neuroevolutivos. Madrid: Pearson.
- Tirapu, J., Ríos-Lago, M. y Maestú-Unturbe, F. (2008). Manual de neuropsicología. Barcelona: Viguera.

Buena valoración,hay muchos niños así,más de lo que imaginamos.