La clave de este artículo es contestar a la pregunta: ¿Cómo se puede manejar el duelo en niños? Para ello pretendo realizar una guía sobre el duelo en la infancia.
La primera reacción ante una mala noticia de fallecimiento de un ser querido es la incredulidad y confusión, también sentimientos de pérdida de capacidad reactiva, desrealización, etc. En ocasiones, puede ocurrir el efecto contrario, experimentar una situación de euforia (estado hipomaníaco) y seguir con sus funciones diarias como si nada hubiera sucedido. Estas reacciones representan un mecanismo de defensa con una función anestésica que protege a la persona, como si de un filtro de la realidad se tratara, y permite la asimilación de la realidad de manera progresiva. Con una guía o establecimiento de pautas sobre como afrontar el duelo en la infancia nos podemos ayudar en como manejar esta situación.

Para valorar el estado en el que se encuentra el paciente, el terapeuta debe tener en cuenta una serie de variables (Payás, A., 2010):
- Descripción general. La primera reacción ante la pérdida.
- Función adaptativa. Elabora los aspectos traumáticos asociados a las circunstancias de la muerte, asimila la realidad de la muerte.
- Valorar las respuestas de afrontamiento. La oscilación aguda inconsciente entre afrontamientos de evitación y confrontación.
- Sintomatología asociada a estrés postraumático. Valorar si existe reexperimentación intensa del trauma en el tiempo.
- Valoración de las variables de riesgo: Si la muerte fue circunstancial (súbita, violenta, pérdidas múltiples, etc.). Si la persona que recibe la noticia tiene asociada enfermedad mental. Traumas acumulativos, presiones sociales para una pronta recuperación.
Como dice la psicóloga Zenaida Aguilar, hay unas 10 pautas que pueden establecer una guía sobre el duelo en la infancia:
- Decirle al niño/a lo que ha ocurrido explicándoselo con un lenguaje fácil y sencillo. Si la muerte ya se prevé es mejor preparar al niño para el acontecimiento, como por ejemplo yendo a visitar al enfermo.
- A la hora de explicar lo sucedido hay que adaptar el lenguaje a las características individuales del niño/a. Es de suma importancia responder todas las preguntas que haga el niño/a, aunque sean alocadas.
- Cada niño/a va a tener su forma de expresión, por ejemplo, el mero hecho de hacerse pipí en la cama puede estar relacionado a cómo se siente y con que vuelve a ser pequeño/a.
- Seguir con las rutinas cotidianas antes del suceso les aportará seguridad.
- Valorar las repercusiones que puede tener la pérdida, como por ejemplo en los resultados académicos.
- Los adultos deben compartir sus sentimientos con los menores, ya que con ello se les puede ayudar a normalizar la expresión de tristeza de manera sana.
- Cuando los niños/as sufren con el duelo es muy importante que se sientan arropados y apoyados por los adultos.
- No hay una frase «mágica» que ayude a la hora de explicar la situación al menor, pero hay frases generales como: “No tengo palabras, pero podemos compartir el silencio”, “A mí también me entran muchas ganas de llorar cuando pienso en él/ella”, etc.
- A la hora de explicarle la pérdida al niño/a hacer hincapié que, aunque ya no vuelvan a ver a esa persona quedaran recuerdos, sensaciones, imágenes…
- Finalmente es muy recomendable hacer a los menores partícipes en el ritual de despedida siempre que quieran.
Bibliografía:
- Aguilar, Z. (2020, 12 mayo). Diez pautas para gestionar el duelo en la infancia. The Conversation. https://theconversation.com/diez-pautas-para-gestionar-el-duelo-en-la-infancia-138227Links to an external site.
- Payás, A. (2010). Las tareas del duelo: psicoterapia de duelo desde un modelo integrativo relacional. Barcelona: Paidós ibérica.