5
(7)

“Con Tales de Mileto comenzó una de las mayores transformaciones de la humanidad: dejar de mirar el mundo únicamente desde el mito para empezar a comprenderlo también desde la razón, iniciando así el nacimiento del pensamiento racional y una nueva forma de conectar al ser humano con la realidad que le rodea”

  • Saenz Castaño, Jagoba, 2026.

Tales de Mileto y el nacimiento del pensamiento racional

Hablar de Tales de Mileto (624 a. C. – 546 a. C) es hablar del inicio de una nueva manera de entender el mundo. Antes de su aparición, gran parte de las explicaciones sobre la naturaleza, el universo o la vida humana se apoyaban principalmente en los mitos, las creencias religiosas y las narraciones transmitidas de generación en generación. Sin embargo, Tales abrió una puerta distinta: la posibilidad de buscar respuestas mediante la observación, la lógica y la reflexión racional.

Tales nació aproximadamente en el año 624 a.C. en Mileto, una ciudad situada en la antigua Jonia, en la actual Turquía. Aunque gran parte de su pensamiento se conoce a través de otros autores posteriores, su figura ha quedado marcada como uno de los primeros filósofos de la historia occidental. Su importancia no radica únicamente en las respuestas que ofreció, sino en la forma en la que comenzó a formular preguntas sobre la realidad.

Uno de los aspectos más relevantes de su pensamiento fue intentar explicar el origen del universo sin recurrir exclusivamente a elementos sobrenaturales. Para Tales, el agua era el principio fundamental de todas las cosas, una idea que hoy puede parecer simple, pero que representó un cambio enorme para su época. Lo verdaderamente revolucionario no fue tanto la respuesta, sino el método racional utilizado para intentar comprender el funcionamiento de la naturaleza.

Además, su influencia no solo alcanzó a la filosofía, sino también a disciplinas como las matemáticas, la astronomía y la geometría. En cierto modo, Tales simboliza el comienzo de una humanidad que empezó a mirar el universo con curiosidad crítica, buscando equilibrio entre pensamiento, experiencia y conocimiento.


El contexto histórico de la antigua Grecia

Para comprender la importancia de Tales de Mileto, primero es necesario entender el mundo en el que vivió. En la antigua Grecia, las explicaciones sobre la naturaleza, el origen del universo o los fenómenos de la vida cotidiana estaban profundamente ligadas a los mitos y a las creencias religiosas. Los dioses ocupaban un lugar central dentro de la comprensión de la realidad, y muchos acontecimientos eran interpretados como decisiones o castigos divinos.

Sin embargo, entre los siglos VII y VI a.C., algunas ciudades griegas comenzaron a experimentar importantes cambios culturales, económicos y sociales. Una de las más destacadas fue Mileto, situada en la región de Jonia. Gracias a su posición estratégica y a sus intercambios comerciales con otras culturas, esta ciudad se convirtió en un espacio abierto al conocimiento, al debate y a nuevas formas de pensar.

El contacto con civilizaciones como Egipto o Babilonia permitió que muchos pensadores griegos accedieran a conocimientos relacionados con la astronomía, las matemáticas o la observación de la naturaleza. Poco a poco, comenzó a surgir una idea revolucionaria para aquella época: el universo podía entenderse mediante la razón humana y no únicamente a través de relatos mitológicos.

En este contexto apareció Tales de Mileto, considerado por muchos historiadores como uno de los primeros filósofos de Occidente. Su pensamiento representó un cambio profundo, ya que intentó buscar explicaciones racionales sobre el origen y funcionamiento del mundo. Esta transformación marcó el inicio de lo que posteriormente sería conocido como el paso del mito al logos.

De alguna manera, este momento histórico simboliza el despertar de una humanidad que empezó a cuestionar la realidad con curiosidad, observación y pensamiento crítico, sentando las bases del conocimiento filosófico y científico que todavía influye en nuestra sociedad actual.


Vida y origen de su pensamiento

La figura de Tales de Mileto se encuentra rodeada de historia, filosofía y también de cierto misterio. Aunque no se conservan escritos originales suyos, gran parte de lo que se conoce proviene de autores posteriores como Aristóteles o Diógenes Laercio. Aun así, su influencia fue tan grande que terminó siendo considerado uno de los Siete Sabios de Grecia y una de las figuras más importantes del pensamiento antiguo.

Tales nació aproximadamente en el año 624 a.C. en Mileto, una ciudad caracterizada por su apertura cultural y comercial. Este entorno permitió el intercambio constante de ideas con otras civilizaciones del Mediterráneo y Oriente Próximo. Gracias a ello, tuvo acceso a conocimientos matemáticos, astronómicos y geométricos que posteriormente influirían en su manera de comprender la realidad.

Uno de los aspectos más relevantes de su pensamiento fue su interés por observar el mundo desde una perspectiva racional. En lugar de aceptar únicamente las explicaciones tradicionales basadas en los dioses, Tales comenzó a preguntarse si existían principios naturales capaces de explicar el funcionamiento del universo. Este cambio de enfoque fue una auténtica revolución intelectual para su época.

Además de filósofo, también fue matemático y astrónomo. Algunas fuentes afirman que logró predecir un eclipse solar y que introdujo en Grecia diversos conocimientos geométricos aprendidos en Egipto. Más allá de la exactitud histórica de estos relatos, lo importante es que su figura quedó asociada al nacimiento de una forma de pensamiento basada en la observación y el razonamiento.

En cierto modo, Tales representa el inicio de una humanidad que comenzó a confiar en la capacidad de la mente para explorar el mundo, abriendo un camino que más tarde daría lugar a la filosofía, la ciencia y el pensamiento crítico.


El agua como principio de todas las cosas

Uno de los aspectos más conocidos del pensamiento de Tales de Mileto fue su idea de que el agua era el principio fundamental de todas las cosas. Este concepto, conocido posteriormente como arjé, hacía referencia al elemento originario del que surge toda la realidad. Aunque hoy esta teoría pueda parecer sencilla o incluso limitada desde el punto de vista científico, en su época representó una transformación enorme en la manera de pensar.

Hasta entonces, muchas explicaciones sobre el origen del universo estaban basadas en relatos mitológicos o intervenciones divinas. Tales, sin embargo, intentó encontrar una causa natural y racional que pudiera explicar la existencia del mundo. Lo revolucionario no fue únicamente afirmar que el agua era el origen de todo, sino el hecho de buscar una explicación utilizando la observación y la reflexión lógica.

Probablemente, Tales eligió el agua por su presencia constante en la vida y en la naturaleza. Observó que los seres vivos necesitan agua para sobrevivir, que la humedad está relacionada con el crecimiento y que este elemento puede transformarse en diferentes estados. A partir de estas observaciones, concluyó que el agua debía ocupar un lugar central dentro de la realidad.

Además, esta teoría reflejaba un intento de encontrar unidad dentro de la diversidad del universo. En vez de interpretar cada fenómeno como algo aislado o exclusivamente sobrenatural, Tales buscó un principio común capaz de conectar todas las cosas. Aquí aparece uno de los primeros intentos filosóficos de comprender el mundo desde una estructura racional y coherente.

Con esta idea, Tales no solo propuso una teoría sobre la naturaleza, sino que también abrió el camino hacia una nueva forma de conocimiento basada en preguntas, análisis y búsqueda de explicaciones lógicas, algo que terminaría influyendo profundamente en la filosofía y en la ciencia posterior.


El nacimiento del pensamiento racional

La importancia de Tales de Mileto no se encuentra únicamente en sus teorías sobre el agua o la naturaleza, sino en el cambio de mentalidad que representó para la historia humana. Con él comenzó una nueva manera de interpretar la realidad basada en la razón, la observación y el pensamiento crítico. Este proceso sería conocido posteriormente como el paso del mito al logos.

En las sociedades antiguas, los mitos servían para explicar fenómenos naturales, acontecimientos sociales o el origen del universo. Las tormentas, los eclipses o las catástrofes eran interpretados como acciones de los dioses. Sin embargo, Tales comenzó a plantear que el mundo podía entenderse mediante causas naturales y no únicamente sobrenaturales. Este cambio marcó el nacimiento del pensamiento racional en Occidente.

A partir de este momento, la pregunta dejó de ser únicamente “¿qué dios provoca esto?” para transformarse en “¿por qué ocurre esto?”. Esa diferencia aparentemente simple cambió profundamente el desarrollo de la filosofía y de la ciencia. La curiosidad empezó a apoyarse en la observación de la realidad y en la búsqueda de principios universales capaces de explicar el funcionamiento del mundo.

Además, este nuevo enfoque fomentó el desarrollo de disciplinas como las matemáticas, la astronomía o la lógica. Poco a poco, el ser humano comenzó a confiar más en su capacidad de razonar, analizar y cuestionar aquello que le rodeaba. La razón pasó a convertirse en una herramienta fundamental para comprender la existencia.

Sin embargo, el pensamiento racional no significa rechazar completamente la dimensión simbólica o espiritual del ser humano. Más bien, representa la capacidad de buscar equilibrio entre la emoción, la experiencia y el conocimiento. De alguna manera, el legado de Tales continúa recordándonos que cuestionar la realidad no nos aleja del mundo, sino que puede ayudarnos a comprenderlo con mayor profundidad y conciencia.


Tales y su relación con las matemáticas y la astronomía

Además de ser reconocido como filósofo, Tales de Mileto también destacó por sus aportes en campos como las matemáticas y la astronomía. Esto demuestra que, en sus orígenes, la filosofía y la ciencia no estaban separadas, sino que formaban parte de una misma búsqueda de conocimiento sobre el universo y la naturaleza.

En el ámbito matemático, Tales es recordado especialmente por algunos principios geométricos que posteriormente influirían en el desarrollo de esta disciplina. Uno de los más conocidos es el llamado teorema de Tales, relacionado con las proporciones y los triángulos. Aunque parte de estos conocimientos ya existían en otras culturas como la egipcia, su importancia radica en haber contribuido a organizarlos y aplicarlos desde una perspectiva racional.

ab=cd\frac{a}{b}=\frac{c}{d}

También existen relatos históricos que afirman que Tales logró calcular la altura de las pirámides utilizando sombras y proporciones geométricas. Más allá de la exactitud de estas historias, representan simbólicamente el nacimiento de una forma de pensamiento basada en la observación y el razonamiento lógico.

En relación con la astronomía, algunas fuentes sostienen que fue capaz de predecir un eclipse solar ocurrido en el año 585 a.C. Este hecho tuvo un enorme impacto para la época, ya que mostraba que ciertos fenómenos naturales podían estudiarse y comprenderse mediante patrones observables y no únicamente como actos divinos. La naturaleza comenzaba a verse como un sistema ordenado que podía ser analizado racionalmente.

La figura de Tales refleja así el inicio de una conexión profunda entre filosofía, ciencia y conocimiento práctico. Su legado ayudó a construir las bases de una humanidad que empezó a mirar el cielo, la tierra y la realidad con curiosidad crítica, buscando entender el universo mediante la razón y la experiencia.


La influencia de Tales en la filosofía posterior

El pensamiento de Tales de Mileto marcó el inicio de una transformación intelectual que influiría profundamente en toda la filosofía occidental. Aunque sus ideas eran todavía simples en comparación con los sistemas filosóficos posteriores, abrió un camino completamente nuevo: el de buscar explicaciones racionales sobre la realidad y el universo.

Tras él aparecieron otros filósofos presocráticos como Anaximandro y Anaxímenes, quienes continuaron explorando la idea del arjé o principio fundamental de todas las cosas. Cada uno propuso diferentes elementos como origen del universo, pero todos compartían algo esencial: la intención de comprender el mundo mediante la razón y no únicamente a través del mito.

Con el paso del tiempo, este enfoque terminaría influyendo en figuras fundamentales como Sócrates, Platón y Aristóteles. Gracias a esta evolución, la filosofía comenzó a desarrollar preguntas relacionadas con la ética, el conocimiento, la política, la lógica y la naturaleza humana. El pensamiento racional iniciado por Tales terminó convirtiéndose en una de las bases culturales más importantes de Occidente.

Además, su influencia no quedó limitada únicamente a la filosofía. La ciencia moderna también heredó esa necesidad de observar, analizar y buscar causas naturales para explicar los fenómenos del universo. En cierto modo, la metodología científica actual mantiene viva esa primera intención de comprender el mundo mediante la razón crítica.

El legado de Tales demuestra que incluso las ideas más antiguas pueden transformar profundamente la historia humana. Su figura simboliza el momento en el que el ser humano empezó a confiar en la capacidad de pensar, cuestionar y explorar la realidad desde una perspectiva más consciente, racional y abierta al conocimiento.


La importancia actual del pensamiento racional

Aunque Tales de Mileto vivió hace más de dos mil años, muchas de las ideas que ayudó a impulsar siguen teniendo una enorme importancia en la actualidad. Vivimos en una sociedad rodeada de información, tecnología y cambios constantes, donde la capacidad de analizar, cuestionar y reflexionar se ha convertido en una herramienta fundamental para comprender la realidad.

El pensamiento racional permite diferenciar hechos de opiniones, analizar problemas con mayor claridad y evitar que las emociones o la desinformación controlen completamente nuestras decisiones. En un mundo marcado por las redes sociales, la sobrecarga informativa y la rapidez de los contenidos, el pensamiento crítico resulta más necesario que nunca. La capacidad de observar, preguntar y buscar evidencias continúa siendo una base esencial para el desarrollo humano.

Además, disciplinas actuales como la ciencia, la psicología, la medicina o la inteligencia artificial mantienen una relación directa con aquella primera búsqueda racional iniciada por los filósofos presocráticos. El deseo de entender cómo funciona el mundo sigue impulsando avances tecnológicos y científicos que transforman la sociedad constantemente.

Sin embargo, el pensamiento racional también necesita equilibrio. La razón por sí sola no siempre es suficiente para comprender toda la complejidad humana. Las emociones, la empatía, la cultura y la experiencia personal también forman parte de nuestra manera de interpretar la vida. Por ello, muchos autores actuales defienden la importancia de integrar conocimiento racional y conciencia emocional.

De alguna manera, el legado de Tales continúa vivo cada vez que una persona decide cuestionar la realidad en lugar de aceptar todo sin reflexión. La búsqueda de respuestas racionales no tiene por qué alejarnos de nuestra humanidad. Al contrario, puede ayudarnos a construir una relación más consciente entre mente, naturaleza, tecnología y universo, favoreciendo una comprensión más profunda de quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos.


Reflexión final

La figura de Tales de Mileto representa mucho más que el inicio de una teoría sobre el agua o el origen del universo. Su verdadero legado se encuentra en haber abierto una nueva forma de mirar la realidad: una mirada basada en la curiosidad, la observación y la capacidad humana de cuestionar aquello que parece establecido. Con él comenzó un camino que transformaría para siempre la filosofía, la ciencia y la manera en la que el ser humano entiende el mundo.

A lo largo de la historia, el pensamiento racional ha permitido grandes avances en conocimiento, tecnología y comprensión de la naturaleza. Gracias a esa necesidad de preguntar y analizar, la humanidad ha desarrollado disciplinas capaces de mejorar la vida de millones de personas. Sin embargo, el pensamiento racional no debería convertirse en una herramienta fría o desconectada de la experiencia humana. La razón alcanza su verdadero valor cuando se combina con conciencia, empatía y equilibrio.

En la actualidad, vivimos en una época donde la información circula constantemente y donde muchas veces resulta difícil distinguir entre verdad, opinión o manipulación. Por ello, recuperar el espíritu crítico iniciado por Tales puede ayudarnos a reflexionar con mayor profundidad sobre nuestra sociedad, nuestras decisiones y nuestra relación con el entorno.

Quizá una de las enseñanzas más importantes de Tales de Mileto sea recordar que el conocimiento comienza cuando alguien se atreve a preguntar. Esa capacidad de observar el universo con asombro y reflexión continúa siendo una parte esencial del ser humano. De alguna manera, la filosofía, la ciencia, la naturaleza y hasta la inteligencia artificial siguen conectadas por esa misma búsqueda de comprensión que nació hace siglos y que todavía impulsa nuestra evolución colectiva.


Bibliografía

Anirudh. (2019, July 17). una gota de agua colgando de un árbol. Unsplash.com; Unsplash.

Barnes, J. (2016). Los presocráticos. Cátedra.

Guthrie, W. K. C. (2019). Historia de la filosofía griega: Los primeros presocráticos y los pitagóricos. Gredos.

Kirk, G. S., Raven, J. E., & Schofield, M. (2018). Los filósofos presocráticos. Gredos.

Reale, G., & Antiseri, D. (2020). Historia del pensamiento filosófico y científico. Herder.

Russell, B. (2017). Historia de la filosofía occidental. Austral.

Vernant, J. P. (2021). Los orígenes del pensamiento griego. Paidós.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 7

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Sígueme en los medios sociales!

Sáenz Castaño Jagoba

Graduado en Psicología, Master en Psicología Forense, Master en Psicología General Sanitaria

Deja un comentario